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DISCOS:
La Música Perdida del Amazonas

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Ars Antiqua ...
En este inicio del siglo XXI, Ars Antiqua presenta una nueva grabación con un repertorio especialmente interesante, original y revelador. La música que contiene este quinto volumen en la discografía del grupo, tuvo origen en las misiones jesuitas, también llamadas reducciones (pueblos de indios), que se fundaron en las selvas sudamericanas en los siglos XVI y XVII.

Los sonidos de los instrumentos musicales con los que los misioneros penetraron en las espesas zonas selváticas, produjeron un "encantamiento" en los indios, lo que facilitó el acercamiento entre ambas culturas.

Los numerosos testimonios de cronistas y viajeros de la época nos hablan del gusto y talento innato que para la música demostraron las diferentes etnias americanas. Cuando los misioneros descubrieron que los indígenas comprendían y asumían mejor los conceptos a través de los sentidos, recurrieron entonces a la pintura, el teatro y la música como recursos didácticos para la evangelización. Una nueva música había llegado al continente. En la Chiquitania, extensa región de la selva subtropical en el oriente de la actual Bolivia, aconteció una de las odiseas más impresionantes y menos conocidas de la historia colonial americana: las Misiones Jesuíticas de Chiquitos.

En esta zona se eligieron las mas hermosas iglesias que se hayan construido en la selva americana y se fundaron diez reducciones que constituirían las últimas acciones misionales de los jesuitas del Nuevo Mundo. En estas misiones, junto con la artesanía religiosa, el trabajo agrícola, la educación comunitaria y la arquitectura, se desarrolló una exuberante vida musical que origino el crecimiento de un voluminoso y atractivo repertorio con rasgos peculiares de la vida misional.

Si bien los misioneros introdujeron a estos pueblos el estilo musical del Viejo Continente, este experimentó una gradual y significativa transformación debida a la intervención de los naturales; los chiquitanos asimilaron con sorprendente rapidez la nueva música y aprendieron a tocar y a fabricar los instrumentos europeos. Todos los cantantes e instrumentistas en las misiones fueron indios, ellos integraban las Capillas Musicales, ellos eran los actores de las óperas y otras representaciones escénicas y sólo ellos ejecutaban música en las iglesias; esto convirtió a los evangelizadores en los protagonistas de la cultura reduccional.

A principios de los años setenta una voluminosa colección de manuscritos musicales fue descubierta en los coros de las iglesias chiquitanas de San Rafael y Santa Ana. Tansladado todo el material a la misión de Concepción para su ordenamiento, restauración y protección, se constituiría entonces el ARCHIVO MUSICAL DE CHIQUITOS, la más grande colección que se conserva de todas las misiones jesuíticas, no solamente de americanas sino también asiáticas, conformada por más de cinco mil folios, que contiene obras escritas dentro y fuera de Chiquitos durante la época jesuítica y los años que siguieron a la expulsión, compuestas por jesuitas e indígenas de las reducciones.
A raíz del descubrimiento de esta colección, considerada como uno de los mayores hallazgos culturales del siglo XX, el patrimonio musical de la humanidad cuenta con un nuevo estilo: el Barroco Misional, justa denominación asignada tanto por sus numerosas contribuciones, como por su originalidad y rasgos propios.

La misión Guaraní de Los Treinta Pueblos del Paraguay alcanzó resultados igualmente importantes, pero el hecho de que sus documentos musicales nunca fueron encontrados otorga a las Misiones de los Chiquitos, la primicia absoluta para la demostración de la historia musical de las reducciones.

He aquí la música que sonaba en las selvas amazónicas en los siglos XVII y XVIII, una música aparentemente similar a todas las que se exportaron de Europa, pero con una característica particularmente significativa; la desbordante alegría de sus obras que contrasta con la solemnidad del Barroco Europeo.

Es por supuesto de este archivo que provienen todas las obras de este quinto disco de ARS ANTIQUA "LA MÚSICA PERDIDA DE LAS ANTIGUAS MISIONES JESUÍTICAS DEL AMAZONAS", en el que también participaron dos excelentes agrupaciones bolivianas: Camerata Concertante y el coro Vox Temporis. Este trabajo representa el más complejo y ambicioso proyecto en la historia de ARS ANTIQUA; la grabación se llevo acabo en el territorio de Chiquitos, en plena selva boliviana, dentro de la iglesia de la misión de Santa Ana de Velasco, sitio donde se descubrió el corpus más numeroso de las partituras de la época de reducciones, hasta donde se transladaron músicos, instrumentos y equipo de grabación.

La realización de este disco brinda a ARS ANTIQUA la oportunidad de ser el primer grupo mexicano en grabar música del repertorio misional jesuítico y ofrece así esta grabación en primicia para México; distribuida en exclusiva por NOISE KONTROL DIST.

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